CÁRCELl a quien sea sorprendido vendiendo y detonando PIROTECNIA en año nuevo.

¡Ojo si vas a poner cuetes! Estas son las sanciones

Lo primero que tienes que saber es que, además de que puede ser peligroso, detonar pirotecnia es considerada una falta administrativa, según la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México.

“Si piensas que la pirotecnia solo unas cuantas chispitas”, tal vez no sabías que utilizarla sin autorización te puede valer unas cuantas horas de arresto. 
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Acá te decimos cuáles son las sanciones por tronar cuetes en la CDMX.

En el artículo 25, fracción VII se especifica lo siguiente:

“Son infracciones contra la seguridad ciudadana: Detonar o encender cohetes, juegos pirotécnicos, fogatas o elevar aeróstatos, sin permiso de la autoridad competente”.

En este mismo artículo señala que incumplir esta norma se sancionará con una multa de 21 a 30 veces la Unidad de Cuenta vigente en la Ciudad de México (esto es de $1,692 a $2,418, según el UMA vigente en 2018).

Ahora que si no pagas la multa, entonces serás acreedor a un arresto de 48 a 72 horas.


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Pero si las sanciones por tronar cuetes no te convencen de no hacerlo, entonces puedes considerar algunos de los siguientes riesgos: provocan incendios y explosiones, contaminan, dañan a la salud y pueden ocasionar quemaduras graves.



En los aires la pirotecnia desprende monóxido de carbono (CO) y partículas suspendidas (PM2.5), y junto con las emisiones del transporte, fábricas, fogatas, calentones y quema de llantas o basura; Causa graves males respiratorios causan las PM2.5 al ser inhaladas y entrar directamente hasta el fondo pulmonar, previenen organismos de salud, y agregan que el CO, gas sin olor ni color, puede causar súbito malestar por envenenamiento, e incluso la muerte, mientras los metales impactan al sistema respiratorio.

A su vez, el perclorato de sodio que detona la pirotecnia cerca de los cuerpos de agua aumenta hasta un millar de veces los niveles normales y daña a microorganismos y fauna acuática.


No sobra reconocer que el ruido y las luces resultado de los estallidos que se hacen durante largos tiempos y en grandes cantidades, perturba los ecosistemas.

Disfrutemos el color y sonido de las fiestas navideñas, pero también pensemos en la salud de todos, principalmente la de los más vulnerables niños, ancianos y personas con males respiratorios y cardiovasculares, así como en la salud del medio ambiente.